sábado, 14 de marzo de 2009

caracteristica del docente en educacion preescolar








El docente infantil debe estar bien preparado en relación a su rol para asumir la tarea de educar a las nuevas generaciones, y ello implica no sólo la responsabilidad de transmitir conocimientos básicos para el preescolar, sino también el compromiso de afianzar en los niños valores y actitudes necesarios para que puedan vivir y desarrollar sus potencialidades plenamente, mejorar su calidad de vida, tomar decisiones fundamentales y continuar aprendiendo.
El maestro debe interactuar con las instituciones y los padres de familia en lo que se refiere a las metas de desarrollo integral del niño. Ser docente de preescolar es tener la oportunidad de enfrentarse cada día a una caja de sorpresas: una sonrisa, el llanto, un logro, un interrogante difícil de responder, situaciones que hacen del ejercicio académico un rol gratificante y un reto permanente.
De manera general se puede decir que el educador infantil desempeña un rol didáctico y de animación, ya que atiende al niño tanto en aquellas actividades programadas de enseñanza como en las rutinas diarias y en las de entretenimiento.
Su rol será el de un organizador que prepara el espacio, los materiales, las actividades, distribuye el tiempo, adaptando los medios de que dispone el grupo y a los fines que persigue. Habrá de crear para el niño un ambiente afectuoso, saludable y de bienestar, en el que se encuentre los estímulos necesarios para su aprendizaje y para que se sienta cómodo, seguro y alegre.
Su rol es el de un motivador y estimulador del desarrollo en sus distintas facetas tanto en el plan individual como social. En su rol de animador ofrecerá al niño acciones que le permitan aprender, pero siempre motivadoras y fundamentadas en el juego. Motivará al niño para interesarle y despertar su curiosidad por las cosas. Cooperará con el niño en su aprendizaje, sin ser dirigista, sin sustituirle en aquellas acciones que él mismo pueda realizar. Estará atento y no intervendrá con precipitación, aunque procurará ayudarle siempre que lo necesite.
Por otro lado, habrá de mantener su rol de observador conociendo la manera de relacionarse los niños, sus reacciones, preferencias, modos de juego, materiales que más utiliza, zonas que ocupa, en definitiva, se trata de conocer al niño en particular, al grupo y también al medio, de modo que se pueda modificar sus pautas de actuación y organización de los medios si es necesario. Debe realizar una observación continua de los múltiples aspectos del grupo, su evolución, relaciones, necesidades de juegos, etc.
Dentro de su rol deberá procurar estimular el espíritu investigador y la autonomía del niño. Con sus actividades y el ambiente creado, promoverá la relación entre los niños mediante actividades compartidas.
Favorecerá en el niño actitudes de respeto, cooperación y libertad, siempre actitudes positivas. Respetará profundamente al niño, lo que llevará a un respeto mutuo. Reforzará la confianza del niño, si se muestra respetuoso con él y no tiene un trato discriminatorio con ninguno de los que conforman el grupo.
En la relación con el niño parte importante de su rol es saber captar los distintos mensajes que le transmite, respondiendo a sus intereses favoreciendo la comunicación con él. Conocerá sus necesidades e intereses adecuando los medios educativos para satisfacerlos, ampliando el campo de dichos intereses. Ha de tener cuidado en no sobreprotegerlo para no limitar sus posibilidades y el desarrollo de su autonomía. Un docente no debe olvidar que parte de su rol es servir como modelo en muchas adquisiciones (lenguaje, por ejemplo), por lo que debe cuidar su actuación y actitudes frente a él.
De manera general se puede decir que las principales características del rol docente están concebidas en los siguientes aspectos:
Ser el nexo entre la sociedad actual y el educando.
Ser mediador entre niño y el conocimiento.
A través de su papel en la escuela, el rol del maestro es el de agente de consolidación de un estilo de vida democrático. Esta tarea ha de concentrarse en las relaciones pedagógicas y en las relaciones educativas con los niños.
A partir de las relaciones educativas con los niños, es rol del educador, dirigir al alumno estableciendo estrategias que faciliten la construcción de su propio conocimiento.
Por lo tanto, en base a las características del rol docente el maestro debe realizar los siguientes aspectos:
Debe establecer un ambiente que propicie el desarrollo socio-afectivo del niño.
Evaluar el currículo en función de los requerimientos socio-afectivos y socio-cognitivos de los alumnos, así como el valor transferencial de los contenidos y de la metodología que propone.
Realizar el planeamiento de su tarea en función de esta evaluación.
Seleccionar las estrategias metodológicas que mejor se adopten a las construcciones cognoscitivas.
Conducir la enseñanza.
Evaluar el proceso educativo en su totalidad integrando la auto-evaluación de su propia tarea.
Estimular la auto-educación del alumno en la medida de sus capacidades.
Realizar el seguimiento individual a los niños.
Crear las condiciones para la comunicación y participación de los padres en la tarea educativa.
EL DOCENTE COMO FACILITADOR Y MEDIADOR:
El papel del educador en la Educación Preescolar o Inicial consiste en lograr que el niño y la niña aprendan y logren su desarrollo integral. Por ello, facilita la realización de actividades y media experiencias significativas, vinculadas con las necesidades, intereses y potencialidades de los mismos.
Un concepto fundamental que debe manejar el maestro en su rol de mediador y facilitador es el de la zona de desarrollo próximo. Se refiere a: "la distancia entre el nivel real de desarrollo determinado por la capacidad de resolver problemas de forma independiente y el nivel de desarrollo potencial determinado por la resolución de problemas con la colaboración de un compañero más capaz o con la guía de un adulto" (Vigotski, 1.967). Se relaciona con el papel de mediación que realiza el maestro para llevar al niño y la niña a su nivel de desarrollo potencial, cuando no es capaz de llegar por sí mismo.
La característica más importante de un maestro que trabaja con un currículo cognitivo es su rol de facilitador y mediador. Esto quiere decir que el maestro:
Sirve como una especie de catalizador produciendo una relación cognitiva importante entre los niños y sus experiencias.
Ayuda a los niños a entender el significado generalizado de sus experiencias, de nuevos aprendizajes y relaciones.
La finalidad de la mediación con el niño es:
Extraer de cada experiencia que los niños tengan el aprendizaje máximo de principios generalizadores.
Aplicar estrategias sobre cómo percibir el mundo.
Profundizar en el pensamiento sistemático, claro y efectivo de aprender y resolver problemas.
El maestro como facilitador cumple con las siguientes funciones de manera efectiva para el aprendizaje:
El profesor, preferentemente, estructura el material, el medio o la situación de enseñanza, de modo que la interacción entre el estudiante y este ambiente organizado defina el camino a seguir o el objetivo a alcanzar.
Organiza un ambiente rico en estímulos donde se "dan" las estructuras que quiere enseñar.
Propone metas claras, apoya al estudiante en su elección. Desarrolla criterios para determinar si se llegó o no a la meta deseada. Luego de aceptadas, apoya el proceso de aprendizaje.
En la función de apoyo mantiene una posición permisiva y atenta.
Responde siempre a los aspectos positivos de la conducta del estudiante y construye a partir de ellos.
Interviene sólo si se lo solicitan o si es muy necesario. En ambos casos con acciones más que con palabras.
Acepta el error como un elemento natural e inherente al proceso de investigación.
No se muestra ansioso por llegar a resultados. El aprendizaje es un proceso, a veces lento.
Su actitud y actividad muestra a un adulto interesado en lo que sucede. Curioso frente a los resultados, su actitud muestra que sabe que también él está aprendiendo.
Selecciona actividades que le interesan, demuestra saber que enseñamos lo que sentimos, hacemos o somos rara vez lo que decimos.
Recurre tanto como puede a preguntar. Cada vez que lo hace espera la respuesta. Evita el uso de preguntas vacías, aquellas que no requieren o no aceptan respuestas).
Si pregunta, da tiempo, propone medios, reformula, acepta y construye sobre las respuestas o las respuestas parciales.
Al formular una pregunta no señala a un alumno en particular. (Con esto sólo se logra aumentar la ansiedad del alumno señalado, disminuye su actividad mental, por lo menos la actividad coherente) y crea una actitud de espera en el grupo muy distinta de la actitud de búsqueda que se pretende).
Si participa en un trabajo grupal, adopta el tono y la actitud de quien construye con el grupo, no imponga su criterio, sugiere y deja actuar.
Si sus argumentos no son aceptados, actúa como reconociendo que no son convincentes para el grupo. No recurre a su autoridad, deja actuar, escucha. Si procede, busca otro ángulo o las fallas de su argumentación.
Usa un lenguaje matemático tan preciso como su auditorio puede aceptar y no exige lo mismo de los estudiantes. Prefiere que ellos usen sus propias palabras.
Apoya a los estudiantes individuales a relacionar el conocimiento nuevo con el ya adquirido.
Estimula la expresión personal de lo aprendido.
EL DOCENTE COMO INTERACTOR Y MODELO:
La creación de un clima social un clima social y emocional para el aprendizaje activo, es un aspecto central en el currículo del preescolar ya que:
Influye en los efectos sobre el aprendizaje.
Brinda la creación de los bloques esenciales para la salud emocional y social de los niños, tales como:
Confianza en los otros.
Iniciativa.
Autonomía.
Empatía.
Auto-confianza.
El adulto genera oportunidades para que los niños elijan, piensen y resuelvan problemas por sí mismos, y para que interactúen entre ellos. Esto garantiza que los niños aprendan y se desarrollen.
Las principales acciones que propicia la interacción son:
Crear un clima intelectual estimulante.
Mantener una actitud constante de observación.
Respetar las opiniones de los niños.
Elogiar cuando sea necesario.
Aceptar la expresión de sentimientos.
Revisar constantemente los procesos de aprendizaje.
Facilitar estrategias significativas a los niños tomando en cuenta sus necesidades e intereses.
La interacción docente-alumno se manifiesta en la reflexión de la acción recíproca, pues el alumno reflexiona acerca de lo que oye decir o ve hacer al docente, y reflexiona también sobre su propia ejecución. A su vez el docente se pregunta lo que el estudiante revela en cuanto a conocimientos o dificultades en el aprendizaje, y piensa en las respuestas más apropiadas para ayudarle mejor. Así, el alumno intenta construir y verificar los significados de lo que ve y oye, ejecuta las prescripciones del docente a través de la imitación reflexiva, derivada del modelado del maestro. El alumno introduce en su ejecución los principios fundamentales que el docente ha demostrado para determinado conocimiento, y en múltiples ocasiones realizará actividades que le permiten verificar lo que el docente trata de comunicarle.
De este modo la calidad del aprendizaje depende en gran medida de la habilidad del docente para adaptar su demostración y su descripción a las necesidades cambiantes del alumno. Para lograrlo se requiere motivar de forma conveniente al alumno y ofrecerle experiencias educativas pertinentes, estableciéndose una relación de enseñanza-recíproca dinámica y autorreguladora.
EL ROL DEL DOCENTE EN EL MOMENTO DE LA PLANIFICACIÓN:
Por medio de las siguientes estrategias empleadas por los docentes en un momento de la jornada diaria (momento de la planificación del niños), se puede apreciar el rol del docente como mediador, facilitador, interactor y modelo. El docente cumple con su rol de manera completa en cualquier momento del día, por ejemplo se cita el momento de la planificación en donde el docente debe:
Estimula al niño para que escoja lo que desea hacer.
Estimula a los niños que hablan poco, para que expresen lo que desean hacer.
Plantea varias opciones para aquellos niños que no saben que hacer, para que puedan escoger.
Permite al niño en sus etapas iniciales del proceso, que exploren con las personas y los materiales para que conozcan su ambiente, las actividades, las áreas y las personas que lo conforman.
Utiliza una cartelera de selección.
Crea un ambiente de cálido que ayude a los niños a sentirse cómodos, a confiar en su propio poder y darse cuenta que pueden hacer escogencias.
Acompañan al niño hasta las áreas, cuando requieran este tipo de ayuda.
Ayudan a los niños a pensar en el mayor número de detalles dentro de la actividad escogida.
Acepta las diferentes maneras que tienen los niños para planificar lo que van a realizar.



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